El túnel que conectará el norte y sur de Europa

Desde siempre, viajar y descubrir nuevos horizontes ha sido uno de los anhelos del hombre. A lo largo de la historia, grandes exploradores como Cristóbal Colón, Vasco da Gama o
James Cook se aventuraron por tierras desconocidas en busca de nuevas experiencias. Aquellas primeras expediciones sirvieron para conquistar nuevos mundos y plantar la
semilla con la que con el paso de los siglos podemos contemplar la Tierra sin apenas espacios remotos aún por descubrir.

Acortar las distancias y reducir los tiempos de desplazamiento fue el siguiente reto que se planteó la Humanidad. Un desafío que sigue vigente en la actualidad con la evolución de los
medios de transporte, cada vez más rápidos y seguros, y la construcción de grandes infraestructuras para salvar los accidentes naturales y hacer más accesible el terreno.

El puente colgante de Canakkale que une los continentes de Europa y Asia a través de una pasarela de 4 kilómetros de longitud es un ejemplo de cómo las grandes obras de ingeniería
consiguen acortar las distancias. También tenemos al túnel submarino de más de 11 kilómetros rematado por una espectacular rotonda que enlaza dos islas del archipiélago de las Feroe.

En los Alpes, la cadena montañosa que atraviesa hasta ocho países de la Europa Central, la Unión Europea financia la construcción de un túnel que cuando esté acabado se convertirá en el más largo del mundo. El túnel ferroviario de Brenner forma parte del corredor Escandinavia-Mediterráneo, que integra una red de carreteras de 4.000 kilómetros, y tendrá una longitud de 64 kilómetros. Es decir, 7 kilómetros más que el túnel de San Gotardo (Suiza), que desde que fue inaugurado en 2016 es el paso subterráneo de mayor longitud del planeta.

La creación del túnel de Brenner servirá para agilizar la conexión entre el norte y el sur de Europa. La nueva infraestructura enlazará con la vía subterránea de San Gotardo y con el futuro nudo Lyon-Turín, lo que permitirá hacer más accesible el tráfico ferroviario entre Múnich (Alemania) y Verona (Italia) en una ruta que pasará por Innsbruck (Austria).

La nueva infraestructura conectará dos países, Austria e Italia, a través de las ciudades de Innsbruck y Fortezza. El túnel, de 55 kilómetros de largo, reducirá el tiempo de viaje en un 68% pasando de 1 hora y 20 minutos a tan solo 25 minutos, y enlazará con el servicio de circunvalación del sur de Innsbruck, totalizando así una extensión global de 64 kilómetros. De este modo, el túnel de Brenner formará parte del paso subterráneo más largo del mundo superando la longitud del túnel de San Gotardo que es de 57 kilómetros.