A día de hoy, los usuarios se siguen sorprendiendo cuando hablan sobre un producto determinado, entran a una aplicación o página web y sale publicidad relacionada sobre el móvil o tablet que habían buscado. Parece que cualquier dispositivo escucha nuestras conversaciones para que después nos muestren determinados anuncios, ¿verdad?
Ante esta situación, la mayoría de las personas piensan que los teléfonos, ordenadores, asistentes de voz, tablets, apps y televisiones nos espían de manera diaria. Por ello, tener cualquier aparto en casa significa que nuestra privacidad puede ser invadida.
Los móviles tienen micrófonos para que las aplicaciones puedan utilizar técnicas de reconocimiento de voz gracias a la inteligencia artificial.
Los asistentes de voz se activan cuando escuchan la ‘fórmula’ que atiende a las necesidades de los usuarios. Por ejemplo, el asistente de Google se enciende cuando escucha ‘Ok Google’, por consiguiente, en cualquier momento tiene que estar activo para responder de manera instantánea.
Google confirmó para Cadena SER que “los micrófonos están siempre encendidos, pero solo escuchan la palabra clave ‘Ok Google’”. Por otro lado, cuando se realiza una petición a Siri, el dispositivo genera un código para contactar con servidores externos, por lo tanto, Apple no sabe qué usuario ha hecho la consulta.
Las cámaras de seguridad en línea permiten vigilar la vivienda, hijos e incluso mascotas, pero, si cualquier usuario puede ver la grabación, existe la posibilidad de que un hacker consiga el archivo multimedia.
Las televisiones con servicios de streaming tienen controles activados por voz para buscar vídeos, significando que hay determinados fragmentos de conversaciones que pueden ser escuchados sin nuestro consentimiento.